Volviendo a hacer las maletas… Nueva York me espera

Haciendo_las-Maletas_New_York

 

Parece mentira pero por fin ha llegado el dia….

Cuando hace dos años regresé de Nueva York, tenía muy claro que volvería y hoy me encuentro otra vez preparando las maletas. Una enorme, una pequeñita, mi bolso con mil cosas (para variar..) y una mochila gigante invisible que atravesará cualquier control de seguridad con el equipaje más importante de todos: en ella levo todas las ilusiones acumuladas durante estos dos años, todas las promesas que le hice a la ciudad cuando me despedía, todas las emociones que nacieron ahi y que no caducan y una sensación muy familiar de regresar a casa, a un lugar que me pertenece. Y en esta mochila invisible tambien van esas voces gritonas que tengo en mi cabeza y que forman parte de toda la carga acumulada durante meses por el cansancio y el stress y que Nueva York me va a permitir silenciar. Porque sí, amig@s necesito ya hacer esta escapada, desconectar de todo durante tres semanas, dedicarme solo a mis pensamientos.
 Cuando llevo mucho tiempo sin desconectar, siguiendo el ritmo que me marcan las circumstancias (trabajo, entorno, obligaciones, compromisos, vida social, cenas, comidas, fiestas, celebraciones, etc…) mi mente budista me dice que ya basta, que si sigo así voy a explotar. Necesito desaparecer. Y aunque suene un poco raro, a mí , viajar sola a Nueva York me sirve de balneario, de spa, de centro de belleza, de terapia,  Hay personas que para hacer este tipo de curas se van a la India o a una isla perdida de Tailandia, donde seguramente algun día acabaré aterrizando yo, pero hoy por hoy mi llamada de la selva está en Nueva York.
Asi que voy para allá. Compartiré con vosotros algunas fotos y momentos a través de facebook (así que si no os queréis perder nada seguidme en facebook), pero seguramente me dedicaré a escribir por el sistema tradicional, en una libretita y a mano, para dejar ir todo sin correcciones, y cuando regrese decidiré que tipo de posts colgaré en el blog. Probablemente dos o tres posts resumiendo mi experiencia y tal vez algunos de lugares que querré compartir con todo aquel que aterrice por mi blog.
Como el sistema de la otra vez me funcionó muy bien, vuelvo a repetir experiencia y cada semana estaré en un barrio diferente que nada tienen que ver los unos con los otros, pero que tienen una cosa en común: Me muero de ganas de estar alojada ahi!!! Són tres barrios distintos a los del año pasado.
La primera semana estaré en el Upper West Side en el lado oeste de Central Park, así que ya sabéis que haré todas las mañanas después de tomarme mi te: Salir a recorrer ese pedazo de pulmón que oxigena Manhattan.
La segunda semana me trasladaré a mi queridisimo Brooklyn, pero esta vez he escojido Williamsburg, lleno de arte, cultura estupendas vibraciones, y con unas fantásticas vistas desde el otro lado del río del Skyline de Manhattan.
Y la última semana me voy al West Village a empaparme de toda la energía, de uno de los barrios con más movimiento de Manhattan, uno de los más adorados por los Neoyorquinos, y con muchísimas cosas por hacer en los barrios colindantes. El East village, Meatpacking district , o Chelsea con mil galerías de arte. Y todo ello presidido por el High Line.
Muchas personas me preguntan porque me cambio de barrio cada semana, y para mi es básico, ya que para empaparme bien de la esencia de cada barrio, necesito pasar la noche ahí, y lo más importante necesito dormir, alimentar los sueños, y despertarme ahí. No me sirve ir de visita un dia a Brooklyn y hacer 4 fotos. Necesito vivirlo con toda la profundidad posible, y sumergirme de lleno en la vida que ocurre en cada lugar para no tener la sensación de que lo he pasado por encima. Para recordarlo bien tengo que haber sentido que formo parte del entorno. Al final lo que queda son ese tipo de huellas, y son las que ahora mismo necesito.
En fin, que voy cerrando ya las maletas.
Hasta pronto! New York is waiting for me…